Saturday, January 17, 2009

La petrolera rusa Lukoil quiere hacerse con el control de Repsol

La crisis económica mundial está teniendo varias consecuencias en nuestro país. Durante cerca de trece años de bonanza económica los precios de la vivienda en España se han disparado hasta niveles nunca vistos antes, fenómeno que se ha denominado boom inmobiliario o burbuja inmobiliaria. A lo largo de todos estos años se ha construido tal cantidad de viviendas que en el momento en el que ha caido la demanda, por efecto de la crisis económica, se ha pinchado la burbuja inmobiliaria bajando considerablemente el precio de la vivienda, un bien de necesidad básica que se ha hecho asequible.

Pues bien empresas dedicadas al sector inmobiliario han visto caer espectacularmente sus beneficios. Algunas, como Martinsa – Fadesa han quebrado, otras como el caso que nos ocupa están acuciadas por las deudas y se hallan al borde de la suspensión de pagos. Este es el caso de Sacyr Vallermoso cuyo presidente Luís del Rivero se ha dedicado durante todos estos años de bonanza y vacas gordas a costosas operaciones que en su momento pudo financiar como fue el caso de la compra del 20% del accionariado de una de las principales multinacionales españolas: se trata de la petrolera Repsol YPF.

La burbuja se ha pinchado y acosado por los bancos Luís del Rivero se halla sumido en la perentoria necesidad de vender para obtener el líquido necesario que le permita satisfacer las deudas y evitar así la suspensión de pagos. De esta forma desprendiéndose de ese 20% que tiene en Repsol la constructora aliviaría notablemente su situación.

La verdad es que no faltaron compradores para el paquete accionarial de Repsol. Enmedio del estupor general la multinacional gasística rusa Gazprom, propiedad del Gobierno presidido por Dimitri Medvedev, anunció su interés por comprar el 20% de Repsol. Ese mismo día el viceprimer ministro ruso se hallaba en España y de una forma un tanto cínica miró hacia otro lado haciéndose el tonto ante el ministro del ramo Miguel Sebastián que estaba tan o más sorprendido que la estupefacta y aterrorizada opinión pública española. No era para menos, pues Dimitri Medvedev y Vladimir Putin usan Gazprom como instrumento para coaccionar a los distintos gobiernos del mundo y de esta forma extender el imperialismo ruso por el mundo. Para lograrlo Gazprom impone a los países que contratan sus servicios precios de usura, que si se niegan a pagar acaban por cortarles el suministro energético. La adquisición de Repsol por Gazprom convirtiéndose en una subsidiaria de esta era un asunto gravísimo, un asunto de primer magnitud, una amenaza hacia la seguridad nacional de nuestro país que no podía ser tolerado en forma alguna. La adversa reacción generada abortó la operación y España pareció respirar tranquila pero....

Pocos días después la también multinacional petrolera rusa Lukoil anunció su interés en el 20% de Repsol. El nerviosismo volvió a adueñarse de la opinión publica española, pues al igual que Gazprom es una compañía pública, que a pesar de estar parcialmente privatizada su control se halla en manos del Gobierno ruso que tampoco duda en usar Lukoil para beneficiar sus intereses geoestratégicos. El ministro Miguel Sebastián se opuso radicalmente a esta operación, pero sorprendentemente a los pocos minutos el mismo Zapatero se mostró a favor de la operación, desautorizando a Sebastián con el argumento que el 20% de Lukoil estaba en manos de la compañía estadounidense Conoco Phillips. La verdad es que el PSOE está literalmente dividido sobre esta operación puez Zapatero y Blanco están a favor de la operación, pero María Teresa Fernñandez de la Vega, Alfredo Pérez Rubalcaba, Miguel Sebastián y hasta el mismísmo Felipe González se oponen a la operación. Por si fuera poco, un grupo de dpiutados socialistas liderados por Manuel de la Rocha están incluso a favor de que el Gobierno compre el 20% de Repsol que Sacyr Vallermoso quiere vender. El Partido Popular se ha opuesto claramente a la operación, al igual que CIU, ERC, IU y BNG.

La Caixa también quería desprenderse del 10% que tiene en Repsol para venderselo a Lukoil en la misma operación. El presidente de Repsol, Antoni Brufau es un antiguo ejecutivo de La Caixa que ya ha anunciado que si Lukoil se hace con el control de la Caixa presentará la dimisión. Pero la Caixa ha renunciado a vender su 10% y ahora Lukoil tan sólo podrá hacerse con el 20% de Repsol. Si bien es una posición mayoritaria no le permitirá hacerse con el control de la petrolera poniendo a un ruso al frente de la misma. Ahora la pelota está en el tejado de Sacyr....