Friday, August 29, 2008

Hugo Chávez pretende expropiar el Banco Santander:


El pasado 25 de julio Hugo Chávez viajo a España con el objeto de entrevistarse con el Rey y con el Presidente del Gobierno. Dicha visita tenía lugar tras el conocido incidente que tuvo lugar en la Cumbre Iberoamericana celebrada en Santiago de Chile. Durante dicho encuentro multilateral el Presidente de Venezuela se decidió a insultar a España y don Juan Carlos le mandó callar con la conocida expresión: ¿Por qué no te callas? Este hecho abrió una complicada etapa de tensiones en las relaciones entre España y Venezuela que debía saldarse con la visita de Chávez a España. Y parecía ser así, pues ambos gobiernos llegaron al acuerdo de vender a España petróleo a 100 $ el barril mientras Venezuela permitía a Repsol explotar los yacimientos petrolíferos situados en la cuenca del río Orinoco. Pero una semana después Hugo Chávez anunciaba la expropiación de la filial venezolana del Banco de Santander o sea el Banco de Venezuela. Según explicó el propio Chávez el banco de Emilio Botín pretendía vender el banco al empresario venezolano Emilio Vargas, suegro de Luís Alfonso de Borbón, por una cantidad que ronda los 1.800 millones de euros, pero entonces el Gobierno venezolano no autorizó la operación y forzó al banco cántabro a negociar la venta de su filial venezolana con el mismo Gobierno, bajo amenaza de expropiación en caso de no llegar a un acuerdo para la venta del mismo.

Durante los últimos años el régimen de Hugo Chávez ha experimentado una deriva populista y autocrática que supone un claro peligro tanto para la seguridad de América Latina como para los intereses occidentales en la zona. Venezuela posee una de las más longevas trayectorias democráticas del continente latinoamericano y a lo largo de las últimas décadas había hecho algún guiño tercermundista relacionado con su pertenencia a la OPEP y la relación con el movimiento de los no-alineados, pero las acciones realizadas por Chávez a lo largo de los últimos años superan cualquier cosa que jamás se haya visto en Venezuela. Y es que de acuerdo con los últimos informes el régimen chavista estaría tratando de desestabilizar México y Colombia. En el caso de México estaría financiando el narcoterrorismo que también está recibiendo adiestramiento y fondos de Iran, con lo que el país azteca corre el riesgo de convertirse en un nuevo Irak y en el caso de Colombia ha quedado probada y pública la colaboración con la guerrilla marxista de las FARC que lleva más de cuarenta años en el empeño de desestabilizar al gobierno de Bogotá. Todos estos hechos nos indican que Hugo Chávez ha traspasado la línea que separa el esperpento cómico de la amenaza clara.

Sumido en medio de una auténtica dinámica autoritaria durante el año pasado Hugo Chávez quiso convertir Venezuela en una dictadura, sometiendo a referéndum una nueva Constitución, pero los venezolanos hicieron gala de su acreditada conciencia democrática y propugnaron una apreciable e inesperada derrota a Chávez. Este intentó manipular los resultados pero el Ejército se lo impidió bajo amenaza de derrocarlo y se vio obligado a reconocer la derrota. A partir de ese día ya nada es ni será igual para Chávez pues a la que intente cualquier locura el Ejército venezolano se echará a la calle para dar un Golpe de Estado y derrocarlo trayendo de nuevo la democracia. Una democracia para la que tanto desde América Latina como desde Estados Unidos y Europa se deberá esta preparado, tratando de propugnar un sistema político basado en la alternancia y la colaboración entre socialdemocracia y democracia cristiana para construir un Estado del Bienestar fuerte: condición indispensable para garantizar una democracia firme, estable y consolidada. En esta tarea la Democracia Cristiana chilena tendrá un papel importante.

Desde la celebración del referéndum Hugo Chávez ha seguido con la misma actitud a la que nos tiene acostumbrados. La amenaza de expropiación hacia el Banco Santander se enmarca en un proceso global de expropiaciones iniciado durante el pasado año por el régimen bolivariano y que de momento se ha saldado con la expropiación de varias empresas extranjeras en sectores estratégicos como el petróleo, las telecomunicaciones, el sector alimentario ... De hecho durante el momento más álgido de las tensiones entre España y Venezuela el propio Chávez llegó a amenazar con expropiar a todas las empresas e intereses españoles que operan en el país latinoamericano y reaccionó a la reciente directiva de la Unión Europea sobre retorno de los inmigrantes haciendo extensiva su amenaza de expropiación a todos los intereses europeos. Por lo tanto queda demostrado que hace tiempo que Chávez tenía al Banco de Santander en su punto de mira y ha visto la ocasión propicia para hacerse con el control del banco.

Si el Gobierno de Venezuela quiere comprar la filial del Banco Santander que pague el precio justo por ella. Durante la negociación tratará de imponer su punto de vista sobre ello y si la negociación se rompe pues mandará la fuerza pública a ocupar las entidades bancarias. Llegados a este punto los intereses españoles en Venezuela serán gravemente agredidos y el Gobierno de España deberá intervenir para recurrir ante los órganos de justicia internacionales un atropello de este tipo. En Venezuela viven aproximadamente 500.000 españoles, mayoritariamente personas de orígen canario y gallego, que tal y como está el clima deberán ser evacuados urgentemente y repatriados a España si la situación sigue la alarmante tendencia actual.

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