Sunday, May 04, 2008

El PSOE tras las Elecciones Generales: el nuevo Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero


Las Elecciones Generales del pasado 9 de Marzo han dado la victoria al PSOE que ha aumentado un punto porcentual con respecto las anteriores elecciones, pasando del 42,5 al 43,5% de los votos. Dicha victoria se ha traducido en la obtención de 169 escaños, con lo cuál los socialistas han ganado seis escaños respecto las pasadas Elecciones Generales de 2004. Viendo los datos podría parecer una victoria clara pero no lo es tanto y es más relativa de lo que puede parecer si observamos otros datos. Datos referentes a los resultados cosechados por el gran rival del PSOE, pues el Partido Popular ha crecido en mayor proporción que los socialistas y ha reducido a casi la mitad la ventaja que estos les sacaron en 2004, dado que ha pasado del 37,7 al 40% de los votos recortando la ventaja que les llevaba el PSOE de cinco a tres puntos porcentuales. Otro dato que relativiza la victoria de los socialistas consiste en que sus ganancias electorales se han centrado casi exclusivamente en Catalunya, dónde a pesar de la pésima gestión llevada a cabo por el PSC este partido ha cosechado los mejores resultados electorales de su historia al ganar nada más y nada menos que cinco escaños, pasando de 21 a 25 escaños. Las ganancias del PSC en Catalunya coinciden con la ganancia del PSOE en el cómputo general de escaños de toda España, demostrando el peso reforzado y determinante de los socialistas catalanes sobre el PSOE, pero la realidad es que la espectacular victoria socialista es meramente coyuntural y se sostiene con alfileres, pues ha sido provocada por un voto del miedo hacia el PP y además las relaciones entre el PSOE y el PSC se encuentran en el peor momento desde 1977, al borde de la ruptura pese al determinante peso adquirido por los socialistas catalanes sobre la hegemonía del PSOE. Sin duda, el pésimo estado de las relaciones entre ambas formaciones hermanadas resultará uno de los principales retos a los que se debe enfrentar Zapatero en la nueva etapa que se abre tras el 9 de marzo.

Las elecciones abren y cierran etapas por lo que a mi juicio tras el 9 de marzo se abría una etapa excepcional para que José Luís Rodríguez Zapatero rectificase los errores de los que el PSOE ha adolecido durante la anterior legislatura, adueñándose así del espacio centrista en España. Para conseguirlo necesitaba un cambio radical tanto en las formas de hacer política como en el mensaje sustituyendo la improvisación y el tacticismo por el enfoque racional y los mensajes retóricos, vacíos y demagogos por mensajes con contenido orientados hacia la resolución de les problemas de la gente. Sus primeros pasos tras la cita electoral parecían responder favorablemente en esa dirección al sustituir a Diego López Garrido por el moderado José Antonio Alonso como portavoz socialista en el Congreso, junto al nombramiento de la gallega Carmela Silva como portavoz en el Senado. Pero sólo eran gestos en mitad de un camino y era necesario esperar a la configuración del nuevo gobierno para certificar el cambio de actitud necesario. Giro centrista que para materializarse debía pasar por la sustitución de Miguel Ángel Moratinos con el objetivo de recuperar el peso medio que antaño disfrutaba España en el mundo, el nombramiento de una mujer de alto perfil al frente del Ministerio de Defensa, el fin del sectarismo en Justicia con la sustitución de Mariano Fernández Bermejo por el moderado y competente Juan Fernando López Aguilar, el cambio en Educación de Mercedes Cabrera Calvo Sotelo, la sustitución de la incompetente Magdalena Álvarez en Fomento y el reemplazo de Joan Clos en Industria por David Vergara.

Nada más lejos de la realidad: el nuevo Gobierno de Zapatero ha sido una auténtica decepción y una clara muestra de que el PSOE va a repetir los errores cometidos durante la anterior legislatura. España va a seguir siendo irrelevante en el mundo con la continuidad de Moratinos tal y como demuestra la absoluta soledad de Zapatero en la última cumbre de la OTAN, la justicia seguirá funcionando calamitosamente con Fernández Bermejo al frente y nuestro país seguirá con uno de los niveles educativos más bajos del mundo occidental. En el Ministerio de la Defensa estará una mujer pero no una mujer de alto perfil sino Carme Chacón que no da la talla para un cargo de esas características. Y vuelve a la actividad política el madrileño Miguel Sebastián que tras cosechar los peores resultados del PSOE en la ciudad de Madrid ha sido premiado por Zapatero con Industria un ministerio de alta qualificación para el que Sebastián no da el perfil requerido. Pero la novedad ha sido la creación de un ministerio de Igualdad responsabilidad de la jovencísima Bibiana Aido cuya tarea resultará completamente ineficaz e ineficiente, pues teniendo un Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales no es necesario crear un ministerio nuevo para gestionar tales asuntos.

En resumen una auténtica decepción. El nuevo gobierno del PSOE se demuestra incapaz de hacer frente a los retos que España debe encarar en esta nueva etapa, pero la oposición del Partido Popular tampoco es capaz de liderar un discurso alternativo al Gobierno. En medio de esta situación no es nada descartable que de cara al futuro más inmediato se produzca la emergencia de la exsocialista Rosa Díez con su nuevo partido Unión, Progreso y Democracia (UPD) como clara alternativa al PSOE al absorber votos socialistas y populares descontentos.

No comments: