Tras el triunfo de la recusación de Maria Emilia Casas frente al recurso de inconstitucionalidad presentado contra la LOTC el Tribunal Constitucional se quedó con 11 miembros y una ligera ventaja para los magistrados conservadores por 6 a 5. Dicha nueva mayoría permitía poder declarar inconstitucional la LOTC por el alagramiento del mandato de la presidenta hasta la expiración de su mandato y que, el magistrado conservador Vicente Conde pudiera hacerse con la presidencia del mismo acelerando la preparación de una sentencia sobre el Estatut de Catalunya con anteioridad a la celebración de las Elecciones Generales. Ipso facto el Gobierno anunció su intención de presentar una recusación contra los magistrados conservadores Jorge Rodríguez Zapata y Vicente Conde por haber manifestado a Maria Emilia Casas mediante carta su opinión contraria a la reforma de la LOTC.
Dicha recusación que el Gobierno pretende presentar no tiene fundamento jurídico alguno. Que dos magistrados se dirijan por carta a la presidenta del TC para expresarle su posición contraria a la reforma de la LOTC no supone prejuzgar de modo alguno la causa de inconstitucionalidad presentada por el Partido Popular. La recusación hubiera tenido fundamento jurídico si dichos magistrados hubieran hecho pública su posición contraria a la ley, pues de la misma se derivaría una clara parcialidad en su posición que les invalidaría para expresar voto alguno en la causa de inconstitucionalidad de la LOTC. Los magistrados han actuado como profesionales de la más alta magistratura del Estado expresando privadamente a la Presidenta su descontento con la LOTC por lo que no ha lugar la recusación.
Sin embargo en cuanto se formalice la recusación saldrá adelante pues ambos magistrados deberán no participar en la votación, con lo que el pleno quedará formado por nueve magistrados dentro de los cuales habrá una ligera mayoría progresista que apartará a Jorge Rodríguez Zapata y Vicente Conde del debate sobre la LOTC por 5 votos a favor y 4 en contra. Así pues sobre el recurso de inconstitucionalidad de la LOTC tan solo decidirán nueve magistrados y con la mayoría anteiormente anunciada presumiblemente será declarada constitucional la ley recurrida. Maria Emilia Casas proseguirá como presidenta del TC hasta las Elecciones Generales y posteriormente pasará a debatirse el recurso sobre el Estatut de Catalunya.
Es vergonzosa la instrumentalización que está sufriendo durante los últimos meses dicha institución que es una de las más altas magistraturas del Estado y por ello máxima garante del mantenimiento del orden constitucional establecido en 1978. Es de una clara aberración que por parte de las dos fuerzas principales de España se esté cometiendo tal irresponsabilidad tratando de alterar la composición de un tribunal que debería disfrutar de la máxima imparcialidad exigible a cualquier institución del Estado. Dicha situación que afecta gravemente al prestigio del TC sólo se solucionará tras las Elecciones Generales, cuando serenado el clima político actual tanto PP como PSOE lleguen a un acuerdo para renovar a los cuatro magistrados elegidos por el Senado cuyo mandato finaliza en diciembre. Entonces si se podrán afrontar con total garantía de imparcialidad las importantes cuestiones que tiene en la agenda el TC como el Estatut de Catalunya, la Ley sobre bodas gays y lésbicas, la Ley de igualdad y la LOTC. La mayor garantía de imparcialidad del TC será la sentencia interpretativa que harán los magistrados progresistas y conservadores sobre el Estatut, manteniendo intacta su forma pero recortando ampliamente su contenido. Los catalanes debemos asumir que todos los escenarios posibles dejarán al Estatut tocado y hundido, aceptaremos la sentencia porque será imparcial y prepararemos el mejor escenario posible para dar continuidad y estabilidad a nuestro próspero marco de autogobierno.