El pasado 15 de mayo se reunieron en San Sebastián un grupo de 50 personas de distintos sectores de la sociedad civil vasca liderado por el filósofo Fernando Savater, la entonces socialista Rosa Díez y el profesor universitario Carlos Martínez Gorriarán. La reunión finalizó con la elaboración de un manifiesto en el que se abogó por la creación de un partido centrista capaz de superar la actual dinámica sectaria, dogmática y radical que enfrenta al agotado bipartismo socialista y popular. Estas cincuenta personas, de orígenes muy diversos pero mayoritariamente procedentes de la plataforma Basta Ya, decidieron constituirse en grupo promotor, crear una plataforma denominada Plataforma Pro y abrir una página web introducida por el manifiesto con el objetivo de palpar el ambiente mediante adhesiones al mismo y saber si había base suficiente para crear el nuevo partido centrista. Esto fue a principios de junio y la respuesta fue completamente sorprendente porque tan sólo un mes después la plataforma había atraido a gente de toda España y había dado pie a la creación de agrupaciones en todas las comunidades autónomas que se fueron constituyendo a lo largo de todo el mes de agosto. Así pues los promotores decidieron tirar adelante con el proyecto porque vieron que había espacio para el nacimiento de un partido centrista en España y a lo largo del mes de septiembre decidieron llevar a cabo una ronda de presentaciones por diversas ciudades del país con objeto de tomar la decisión definitiva. Pero no hizo falta llegar a finales de mes para tomar la decisión porque Rosa Díez decidió poner punto y final a treinta años de histórica militancia socialista para adherirse a la Plataforma Pro y a partir de ese momento la plataforma se convirtió en partido con el nombre de Unidad, Progreso y Democracia quedando fijada su constitución para el próximo 29 de septiembre en Madrid. Y UPD contínua imparable su carrera porque a los pocos días se subió al carro el Presidente del Foro de Érmua don Mikel Buesa y está meditando un diputado del Partido Popular en el País Vasco.
Hay varias cuestiones a analizar respecto a UPD. En primer lugar el mensaje que pretende transmitir a los ciudadanos el cuál debe ser lo suficentemente original y rompedor para que los españoles decidan empezar a abandonar el bipartidismo que aburre por radical, sectario y reaccionario. El mensaje tiene claroscuro porque por una parte presenta una parte muy buena que va a atraer un numero importante de gente y es que UPD está totalmente capacitada para dar una respuesta centrista a los problemas de los españoles, una respuesta capaz de romper el molde de la división entre izquierda y derecha impropia de un país que está en Europa y tiene un nombre mundial, una respuesta racionalista y humanista que puede atraer a un numero importante de ciudadanos de las áreas urbanas. Sin embargo presenta una cara muy negativa que ensobrece los hechos positivos antes enmarcados porque hay en UPD un discurso radicalmente contrario a la pluralidad de España, incapaz de distinguir entre los peculiaristas constitucionales y los peculiaristas inconstitucionales que pretenden romper el modelo constitucional que todos los españoles nos dimos en 1978. Por esto, UPD no demuestra estar a la altura del reto que se ha marcado y su respuesta es incompleta, muy lejana de la brillante respuesta dada en su día tanto por el Centro Democrático y Social o el Partido Reformista Democrático.
Hemos hablado del programa pero ahora hace falta hablar del modelo de organización partidista porque también es un elemento clave para atraerse la confianza de los ciudadanos cansados del tradicional bipartidismo español. El ciudadano español se aleja de la política y se queja de que los dos grandes partidos presentan un modelo organizativo que no conecta con sus preocupaciones, al que sólo le interesa acaparar poder y sobretodo que está agotado por anquilosado y agarrotado. Y en este punto hay que felicitar a UPD porque realmente ha hecho las cosas bien y ello sin duda atraerá a un numero interesante de personas descontentas. Hasta la celebración del correspondiente congreso constitutivo UPD será dirigido por el grupo promotor de 50 personas que lo formaron y consultará las decisiones en otro órgano que agruparà los consejos directivos de las agrupaciones. Ya hay constituidas 17 agrupaciones, una por cada Comunidad Autónoma, y atención porque aquí viene lo importante dado que la dirección de las agrupaciones está compuesta por aquellos militantes que libre y voluntariamente decidan asumir responsabilidades directivas. Nos hemos quejado de que en España los partidos priman a las personas menos capacitadas para desarrollar responsabilidades de importancia pero UPD rompe radicalmente con este modelo porque estableciendo la constitución voluntaria de la dirección de sus agrupaciones está fomentando el mérito y la eficacia enfrente de la ineficacia y la incompetencia que tiende a aquejar a los partidos españoles ya sean estatales o regionales.
Una buena organización será clave para que UPD consiga los objetivos que se propone en sus inicios: obtener representación parlamentaria. Y lo va a conseguir porque desde el primer inicio se va a presentar a las Elecciones Generales con efectivos en todas y cada una de las provincias teniendo una reducida pero buena base para afrontar un proceso electoral y obtener resultados. Contar con organización en todas las provincias les va a permitir afrontar de una forma eficiente y eficaz la expansión y arraigamiento del partido en el territorio y ello redundará en una mejora paulatina de las expectativas a medida que se vaya acercando la fecha electoral. Mi opinión es que UPD conseguirá representación parlamentaria y lo hará con un número de entre 3 y 5 parlamentarios correspondientes a las grandes ciudades (Madrid, Barcelona y Valencia).
Cuando se propuso el nacimiento de UPD ya existía un partido similar que inició su trayectoria en Catalunya con tres diputados y que tenía vocación estatal cuyo nombre es Ciutadans. Sin embargo el partido de Albert Rivera se centró demasiado en Catalunya y descuidó su expansión estatal por lo que surgió UPD con el objetivo de cubrir y complementar dicho déficit representativo. En aquellos momentos Ciutadans se hallaba en una crisis grave habida cuenta de ciertos déficits democráticos que se solucionó con la celebración de su primer congreso. La crisis quedó solucionada gracias a un reparto de poder entre Albert Rivera y Antonio Robles en el que el primero se quedó con la Ejecutiva y el segundo con el Consejo General, mientras la democracia quedó plenamente instalada con la elección de los cargos directivos en base a elecciones primarias. Ahora Ciutadans está llevando a cabo la expansión estatal que no hizo anteriormente y ha abierto nuevas agrupaciones en Asturias y Galicia mientras ha depurado por completo sus agrupaciones previamente existentes y las ha consolidado siendo los casos más destacados los de Alicante y Málaga dónde ha abierto sedes. Y atención a Madrid dónde está echando raices porque como en Catalunya ya está empezando a abrir agrupaciones municipales en poblaciones importantes como Fuenlabrada o Getafe.
Acabo abogando por la presentación conjunta de UPD y Ciutadans a las próximas Elecciones Generales en forma de coalición porque ambos partidos tienen el mismo programa y el mismo nivel de desarrollo organizativo. Podrán conseguir sus objetivos pero a pesar de ser centristas ni uno ni otro me van a convencer porque no reconocen la realidad plurinacional de España.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment