Sunday, July 22, 2007

El adiós de Jaume Matas: una pérdida para el centro reformista

El pasado 14 de junio el presidente del PP en las Islas Baleares y hasta ahora Presidente del Govern Insular don Jaume Matas presentó su dimisión como líder de los populares en rl archipiélago, retirándose de la política activa. Esta decisión se debe a la decisión que había tomada anteriormente la líder del partido cenrtrista Unió Mallorquina o sea Maria Antónia Munar consistente en la ruptura del pacto con los populares vigente durante la anterior legislatura, para reeditar el Pacte de Progrés con el socislista Francesc Antich que será el nuevo presidente de las Islas Baleares.

Esta decisión sería perfectamente comprensible si el Partido Popular hubiera cosechado unos resultados catastróficos pero no ha sido ni de lejos así, sino todo lo contrario. En el Parlament a pesar de perder un escano y con él la mayoría absoluta han aumentado su porcentaje de votos pasando del 44,7% al 46,1%, también han ganado las primeras eleccions al Consell Insular de Mallorca, han obtenido una amplia victoria en el Ayuntamiento de Palma de Mallorca a pesar de perder la mayoría absoluta y controlan los principales municipios de Mallorca como por ejemplo en Calvià donde han conseguido la mayoría absoluta, en Inca también se han hecho con la mayoría absoluta al cosechar el 51,8% de los votos y en Manacor la victoria ha sido espectacular pasando así del 35,8% al 43,6% de votos con una crecida de siete puntos, Finalmente, los populares continuarán gobernando en la ciudad menorquina de Ciutadella.

¿Qué ha pasado pues? Pues al PP balear le ha pasado lo mismo que a la centrista CIU en Catalunya dado que la opinión pública tiene asumida una imagen centrista de los populares baleares, pero han decidido hacer una campaña agresiva que en nada se corresponde con la moderación y les han fallado los votos suficientes que de antemano estaban asegurados. Las mayorías absolutas cuestan mucho lograr y sobretodo de mantener en sociedades plurales por lo que lo más habitual debe ser la realización de una campaña electoral basada en la moderación para pensar no en ganar sino en las alianzas necesarias para poder gobernar tras las elecciones, pues la mayoría absoluta es complicada. Los populares isleños tenían asegurado un triunfo suficiente antes de iniciar la campaña electoral pero hicieron una campaña para ganar y no para el día después, muy agresiva y crispada basada en el insulto contra el aliado centrista de Unió Mallorquina que a pesar de los buneos resultados ha anulado un numero importante de potenciales votantes populares que han rechazado dicho estilo por no ser propio ni de Jaume Matas ni de la tradición histórica del PP de ses illes que desde los inicios de Gabriel Cañellas ha destacado por su carácter abierto, moderado y centrista que ha resultado un ejemplo de hacer política en una España cainita y sectaria.

Al día siguiente de las elecciones los resultados habían sido muy positivos para el PP pero habían perdido la mayoría absoluta y Jaume Matas se veia obligado a iniciar conversaciones con UM para formar uma mayoría estable de gobierno. Esas son las paradojas de la vida pero... ¿cómo podía María Antonia Munar hablar con Matas tras haberla insultado? No era nada fácil pero era mejor tragarse el orgullo y pensar en lo mejor para el futuro de las Balears, porque veinte años de gobiernos populares tanto con Cañellas como con Matas habían resultado muy beneficiosos para un archipiélago que está situado a la vanguardia de España y que ha disfrutado de un buen trabajo a todos los niveles, especialmente a nivel cultural dónde el desarrollo de la cultrua catalana ha sido formidable lejos de las posturas demagogas empleadas por los compañeros valencianos. Sin embargo la experiencia del Pacto de Progrés fomentada de forma inexplicable también por la misma Munar en 1999 resultó un fracaso sin paliativos, ya que no hubo ni un solo logro en dicha etapa y el archipiélago estuvo a punto de ver su economía desplomada. Censurable ha sido la actitud de Matas pero aún más lo es la de Munar porque ante una situación de este tipo hay que tragarse el orgullo y pensar en la mejor opción para las islas, que desde luego no pasa por la reedición de una fórmula completamente fracasada dónde la cohesión entre las siete fuerzas que la forman va a ser imposible.

La dimisión de Matas era legítima habida cuenta de que ha cometido errores estratégigos irreparables que le han costado el gobierno. Ahora el PP de Baleares queda abocado a una crisis interna que deberá resolverse con la convocatoria de un congreso extraordinario en septiembre para elegir una nueva dirección. Seguramente pugnarán por el liderazgo la centrista Rosa Estarás y el conservador José María Rodríguez. Sin duda, la mejor noticia para continuar la tradición histórica de centrismo en los populares sería la elección de Rosa Estaràs por su acreditada experiencia y talante moderado. En cambio, una victoria de José María Rodríguez les conduciría a un panorama bastante sombrio porque perderían el talante centrista tan valorado por los isleños, acabando en la más estricta marginalidad política como la que sufre el PP de Catalunya. Así pues, la victoría de Rodríguez beneficiaría sin duda a Unió Mallorquina dado que absorbería el voto centrista popular y Munar se quedaría sola en el espacio central, abriéndole las puertas a una hegemonía en el archipiélago como la que disfruta CIU en Catalunya.

No comments: